Se cree que alrededor del 80% de las personas sufriremos dolor de espalda en algún momento de nuestra vida. ¿Pero por qué? ¿Qué podemos hacer para evitarlo?

La columna vertebral es el eje principal del cuerpo humano y sobre ella recaen todos los impactos negativos de los malos hábitos posturales. Cuando realizamos acciones repetitivas o adoptamos posturas inapropiadas nuestra espalda se resiente y se manifiesta mediante el dolor. Este dolor puede ser desde leve a muy intenso y puede durar entre unas horas o incluso semanas.

Sea cual sea el dolor de espalda que experimentemos, lo primero que debemos hacer es acudir a un profesional de la salud para que identifique el origen del dolor. Una vez identificado, se nos derivará hacia un tratamiento u otro. La cuestión es que podemos evitar que se produzca el dolor de espalda tan solo prestando más atención a nuestra postura diaria y modificando algunos malos hábitos. 

Los especialistas aseguran que son concretamente 8 los malos hábitos que pueden estar perjudicando tu espalda:

No sentarse correctamente 

Debemos mantener la espalda siempre recta sobre el respaldo, mirada hacia delante, hombros hacia atrás y en una posición relajada, manos a la altura de los codos y piernas formando un ángulo de 90 grados, con las rodillas ligeramente más abajo que las caderas y plantas de los pies apoyadas en el suelo.   

No levantar correctamente el peso del suelo

La mejor manera de levantar peso es flexionando las rodillas hasta ponerse en cuclillas y levantar el objeto del suelo lo más pegado al cuerpo posible. Nos incorporaremos extendiendo nuestras rodillas. 

Dormir en una mala postura 

Se aconseja dormir boca arriba y mantener la espalda recta y erguida. Si se prefiere dormir de lado se recomienda alinear los hombros con las orejas. Intentad evitar, siempre que sea posible, dormir boca abajo. 

Adoptar la misma postura reiteradamente

A causa de repetitivas posturas y malos hábitos, nuestro cuerpo puede desencadenar ciertas asimetrías que pueden afectar a nuestra manera de andar o movernos. Esto es fácilmente perceptible por un especialista en la postura y el movimiento del cuerpo. Mediante el método de reeducación postural podemos prevenir y reeducar nuestro cuerpo para corregir esta asimetría. 

En Rehab&lates contamos con un equipo especializado en la postura del cuerpo y el movimiento que podrán atender tus necesidades según tu naturaleza. Contáctanos sin compromiso aquí.

Sedentarismo

No hacer ejercicio físico provoca que nuestros músculos se debiliten y, por lo tanto, perdemos masa muscular en la espalda, dificultando nuestro movimiento. El ejercicio puede ser un gran aliado para acelerar nuestra curación y fortalecer nuestra musculatura.

Cargar en exceso la maleta de la escuela o llevar bolsas de mano muy pesadas.

Las bolsas pesadas desequilibran el balance de nuestros hombros y la curvatura de nuestro cuerpo hacia delante. Se recomienda que la bolsa no supere el 10% de nuestro peso corporal.

Llevar una dieta poco saludable

Una mala alimentación provoca numerosas consecuencias negativas por la salud. Algunas como la obstrucción de las arterias o el sobrepeso pueden provocar dolores de espalda.

No llevar calzado cómodo

Cuando las mujeres llevan tacones la espalda trabaja el doble, puesto que hay una tendencia a arquearse hacia delante. Es conveniente no abusar de los zapatos de tacón.